Peatonalidad Académica y Triangulación Urbanística. Un Barrio Cultural para Buenos Aires
Dentro de las modernas concepciones del Nuevo Urbanismo (von Hoffman, Downs, Fulton, Duany, Krier, Flecken, Talen) son centrales la peatonalidad, la diferenciación funcional y la centralidad expandida. En esa concepción la universidad debe renunciar a los modelos de radicación espacial aislados y dispersos y asumir como algo esencial su integración a un polo o núcleo central interconectado y localizado a una distancia peatonal, que ayude a combatir la desorientación y frustración vocacional, la incomunicación inter-disciplinaria, la deserción universitaria, y el crónico drenaje de cerebros, alentando a que cada estudiante elija y forme su propio plan de estudios y que tienda a superar en la docencia superior y en la investigación científica los nichos feudales, los intereses corporativos y las crecientes fronteras y distanciamientos disciplinares. Para ello se precisa como prerrequisito toda una política pedagógica y urbanística (territorial e inmobiliaria), que signifique una verdadera refundación universitaria, venza las múltiples resistencias simbólicas, y resuelva los dilemas, conflictos y contradicciones consiguientes.
En ese sentido, el Gobierno Argentino debería programar una estrategia urbanística que combata el drama de la fragmentación física de su principal establecimiento de educación superior (UBA), generado por la Doctrina de la Seguridad Nacional, y su represora hipótesis acerca del potencial insurreccional del estudiantado universitario, y que el Pensamiento Único del Neoliberalismo acentuara al descentralizar y dispersar aún mas sus unidades académicas (Filosofía y Letras, Ciencias Sociales, Psicología, etc.). Para ello, debería declarar a una determinada área urbana (con notoria acumulación académica originaria) de interés estratégico nacional (sujeta a expropiación) y alentar el acondicionamiento en la misma de toda una infraestructura electrónica, vehicular, peatonal y cultural (librerías, galerías, ciber-cafés, teatros, cines, exposiciones), tal como existe en todas las principales capitales del mundo (París, Londres, Nueva York), e incluso en las de Santiago y Concepción, en Chile, la de San Pablo en Brasil, y en algunas de nuestro propio interior (Córdoba, Cuyo y Tucumán), sin que ello signifique otra obra faraónica marginada del casco urbano, y que sea susceptible de volver a instalar a dicha universidad a la cabeza de la cultura Latinoamericana.
A esos efectos prácticos y estratégicos, se recomendaría que la Ciudad Universitaria de Núñez (Arquitectura y Urbanismo, Ciencias Exactas y Naturales), que se encuentra ubicada en el extremo norte de la ciudad, lindando con el Río de la Plata y la Av. General Paz) alcance su propia autonomía, en una suerte de UBA-II, con atribuciones para crear nuevas carreras y facultades, y con la posibilidad de recuperar los espacios actualmente usurpados por el Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) y el Club Naval, y de añadir el predio de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), todo lo cual atendería esencialmente a la zona norte de la ciudad y del conurbano; y que el Barrio Clínicas, donde actualmente existen las Facultades de Medicina, Farmacia y Bioquímica y Ciencias Económicas, concentre la totalidad de las unidades académicas dispersas y perdidas en el resto de la ciudad (salvo Agronomía), y también abra sus propias carreras de arquitectura y ciencias exactas, barrio destinado a atender fundamentalmente a las zonas oeste y sur de la ciudad y del conurbano.
I. Polo y Circuito universitario
Este último espacio, corredor o polo universitario, del llamado Barrio Clínicas, debería ser de naturaleza eminentemente peatonal y extenderse transversalmente de oriente a occidente, desde el espacio o nudo donde se encuentra la Universidad del Salvador (Av. Córdoba y Callao), el Colegio Lassalle (Río Bamba y Viamonte), FLACSO (Ayacucho y Tucumán), el Profesorado Alicia Moreau de Justo (Av. Córdoba y Ayacucho), la Escuela Normal No.1 (Av. Córdoba entre Río Bamba y Ayacucho), y el Colegio Carlos Pellegrini (Marcelo T. de Alvear y Callao); pasando luego por el específico Barrio Clínicas, cuyo epicentro se halla en la Plaza Bernardo Houssay (Av. Córdoba entre Junín y Uriburu); atravesando luego la Av. Pueyrredón hasta alcanzar al cabo de cinco (5) cuadras la Plaza Monseñor de Andrea (Av. Córdoba entre Anchorena y Jean Jaurés); siguiendo luego otras dos (2) cuadras hasta arribar al predio del Instituto de Salud Mental Arturo Ameghino (Av. Córdoba y Agüero); continuando otras seis (6) cuadras mas hasta llegar al entramado donde se encuentran la Escuela Técnica No.30 (Salguero y Lavalle), la Universidad Tecnológica Nacional (Medrano, entre Lavalle y Guardia Vieja, a media cuadra de Av. Córdoba), las diferentes sedes de la Universidad de Palermo y la Universidad Kennedy, y los inmensos predios actualmente ocupados por las firmas Chevrolet y Renault (Av. Córdoba 3600, entre Bulnes y Salguero) y el supermercado DISCO (Bulnes y Tucumán); y que culmina circulando por la Av. Córdoba (que vehicularmente corre de este a oeste) otras cuatro (4) cuadras mas hasta arrimarse a la Escuela No.20 Rosario Vera Peñalosa (Pringles y Rocamora), el IUNA de calle Yatay, el Colegio Benito Nazar de los Hermanos del Sagrado Corazón (Pringles y Estado de Israel) y el actual supermercado Jumbo (entre Yatay, Guardia Vieja y Humahuaca, ex Molino Harinero).
Este estratégico circuito articularía sin solución de continuidad, casi veinte (20) cuadras de la Av. Córdoba, desde Callao hasta Estado de Israel, y vincularía alternativamente medio centenar de manzanas contiguas, que podrían estar unidas por una peatonal y una bici-senda instaladas en la calle San Luis, que es la primer arteria que corre paralela a la Av. Córdoba hacia el sur, desde Medrano hasta Azcuénaga, en lo que vendría a ser el norte de los populares barrios de Almagro y Abasto (actualmente revitalizado por las inversiones del grupo IRSA), y/o en su defecto por una construcción subterránea, extendida a lo largo de las Avenidas Córdoba y Estado de Israel, ambas de libre trazo, desde el Parque Centenario hasta la misma Plaza Houssay, donde se entroncaría con la estación Facultad de Medicina, del Subterráneo que va de Plaza Mayo hasta el barrio de Belgrano, y que atraviesa Plaza Italia.
II. Repatriación de Unidades Académicas
Con el fin de programar la repatriación o rescate de las unidades académicas dispersas y exiladas, de la actual Facultad de Filosofía y Letras, ubicada en la ex-Fábrica Piccardo (Puán y Goyena en el barrio de Caballito, a medio centenar de cuadras de Plaza Houssay); de la Facultad de Ciencias Sociales (ex-Fábrica Terrabusi, en San José y Carlos Calvo, a 25 cuadras de Plaza Houssay); de la actual sede de la Facultad de Ciencias Sociales (sita en el edificio de Parque Centenario, Ramos Mexía y Franklin, a treinta cuadras de Plaza Houssay); de la Facultad de Psicología (edificios sitos en las calles Independencia e Hipólito Irigoyen, a treinta cuadras de Plaza Houssay); e incluidas las subsedes del Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA), y poder así planificar el Barrio Universitario de Buenos Aires --que incluiría a las Universidades de Buenos Aires, del Salvador, FLACSO, UTN, Palermo y Kennedy-- se debería formalizar un censo inmobiliario público y privado, un estudio de factibilidad, un plan de obras, y diseñar un arsenal de operaciones inmobiliarias (compensaciones, triangulaciones, enroques, canjes, expropiaciones, ventas, reciclajes y edificaciones), que subsidiariamente derivarían en substanciales ventajas colaterales para otras áreas e instituciones culturales. Las edificaciones podrían lograrse sin costo ni endeudamiento alguno para el erario público si se licitaran con contraprestaciones jurídicas en forma de comodatos o concesiones, para servicios tales como: patio de comidas, locutorios, ciber-cafés, garages, etc. La edificación y el reciclaje deberían utilizar la tecnología del Edificio Inteligente, por medio de la cual se haría uso interactivo del sistema de voz, vídeo e información digital.
III. Ventas y Transferencias
Tentativamente, así como se ofrecerían en venta las sedes del Rectorado (en Viamonte y Reconquista) y de los Institutos de la Facultad de Filosofía y Letras (25 de Mayo y Perón), ambas ubicadas en pleno micro-centro o City financiera, y otras sedes dispersas como la del Instituto de Bibliotecología (Azcuénaga 280); la actual Facultad de Derecho (ubicada a 20 cuadras de Plaza Houssay) se destinaría a ampliar la sede del actual Museo Nacional de Bellas Artes, y la actual Facultad de Ingeniería (ubicada a casi cuarenta cuadras de Plaza Houssay) se transferiría a la Universidad Católica Argentina, cuya sede central se encuentra en la vecina Puerto Madero. Esta última cesión sería a cambio o canje del Seminario Arquidiocesano de Villa Devoto (Facultad de Teología de la UCA), el cual se ofrecería a su vez en compensación a la empresa Aguas Argentinas por su histórico edificio de Av. Córdoba y Ayacucho, o en su defecto al Instituto de Salud Mental Arturo Ameghino (Av. Córdoba y Agüero).
Asimismo, se deberían operar una serie de canjes o transferencias, tales como la de:
a) el edificio de la actual Facultad de Filosofía y Letras, sita en la ex-Fábrica Piccardo, se destinaría al Colegio Nacional Carlos Pellegrini (Marcelo T. de Alvear y Callao);
b) el de la Facultad de Ciencias Sociales (ex-Fábrica Terrabusi), a la Escuela Normal No.1 (Córdoba entre Ayacucho y Río Bamba);
c) el de la actual sede de la Facultad de Ciencias Sociales (sita en el edificio de Parque Centenario) a los despachos de Tribunales, actualmente ubicados en Marcelo T. de Alvear y Callao;
d) los de la Facultad de Psicología (sitos ambos en las calles Independencia e Hipólito Irigoyen), al Profesorado Alicia Moreau de Justo (Av. Córdoba y Ayacucho); y al Servicio de Informaciones del Ejército (Av. Callao y Viamonte);
e) el de la Facultad de Ingeniería (de Av. Las Heras y Azcuénaga) a la Dirección de Festejos y Ornamentaciones de la Municipalidad (Córdoba 2222, que ocupa todo el corazón de la manzana);
y así sucesivamente los edificios de la Morgue Judicial (Viamonte y Junín), el Servicio Penitenciario Federal (Av. Pueyrredón entre Tucumán y Lavalle) y las diferentes Casas de Provincia.
IV. Expropiaciones y Edificaciones
Más aún, dicha programación debería contemplar la expropiación del inmueble correspondiente al predio central de Aguas Argentinas (ex Obras Sanitarias), ubicado en Av. Córdoba entre Río Bamba y Ayacucho, que se lo destinaría para la increíblemente inexistente Biblioteca Central de la UBA; así como la expropiación de los solares pertenecientes a las concesionarias de Chevrolet (10.000 m2) y Renault (5.000 m2), sitas en Av. Córdoba al 3600; de Chemea sita en Av. Córdoba al 3800 (5.000 m2); y de los supermercados DISCO (Tucumán y Bulnes) y Jumbo (entre Yatay, Guardia Vieja y Humahuaca, exMolino Harinero). También se debería tener en cuenta la edificación de las playas de estacionamiento de dominio público, existentes en Uriburu y Viamonte, y en Azcuénaga y Marcelo T. de Alvear; la playa de estacionamiento de dominio privado, de San Luis y Jean Jaurés (8.000 m2); y los solares valdíos de Hara Krishna (ex Sanatorio del Valle y de SMATA), en Billinghurst entre Córdoba y Cabrera; del ex Colegio Mary Graham, en Sánchez de Bustamante y Cabrera; y de un predio vecino al Sanatorio Güemes, sito en Cabrera al 3900 (8.000 m2).
Esta compleja programación debería ejecutarse mediante decretos de necesidad y urgencia y planificarse a imagen y semejanza del emprendimiento iniciado en Chile por la Corporación Universitaria de Santiago, y por la que el propio Gobierno Nacional --bajo la denominada Corporación Puerto Madero-- motorizó en el pasado para beneficio entre otras instituciones de la Pontificia Universidad Católica Argentina.
Eduardo R. Saguier
http://www.er-saguier.org